Ralph Baer nace en Alemania el 8 de Marzo de 1922. Es un ingeniero e inventor considerado el padre de los Video Juegos.

Baer llegó a Estados Unidos en 1938, huyendo del Holocausto que estaba a punto de empezar en Alemania, donde su familia era mal vista por sus orígenes judíos. Cuando Baer tenía once años de edad, fue expulsado de la escuela en Alemania por ser judío, por lo que tuvo que ir a una escuela totalmente judía. Ya estando en Estados Unidos que fue país de acogida se graduó en el Instituto Nacional de Radio como técnico de servicio de radio en 1940. Trabajó en varias empresas como instalador de radio antes de ser reclutado por el ejército estadounidense para la segunda guerra mundial en 1943 y ser destinado a Inteligencia Militar en Francia. En 1949, Baer se fue a trabajar como ingeniero jefe de una pequeña empresa de electro equipos médicos. Fue en Wappler Inc. donde diseñó y construyó máquinas de corte quirúrgico, depiladoras y equipos de tonificación de músculos mediante generación de impulsos de baja frecuencia. A su regreso, tres años después, trabajó en diversas empresas de radio y televisión hasta ingresar en Loral Electronics en el Bronx, Nueva York en 1951, como un jefe ingeniero y después como vicepresidente donde se le encargó el diseño y creación de equipos de TV junto a Leo Beiser. Una de las ideas que Baer propuso es la creación de sencillos juegos interactivos instalados en el televisor, idea que la compañía rechazó de pleno.

Magnavox-Odyssey-con-sus-accesorios

Tras 4 años trabajando en Transitron desde 1952 a 1956, fundó su propia compañía antes de unirse a Sanders Associates en 1956, donde permaneció hasta jubilarse en el año de 1987. En dos años es nombrado Jefe de la división de equipamientos. En un momento en que en Estados Unidos había 40 millones de televisores, Baer no deja de darle vueltas a la idea de que todos ellos pueden usarse para algo más que el visionado de la programación convencional. En septiembre de 1966, mientras espera en una parada de autobús, recupera su idea de los juegos para televisión y realiza unos bocetos donde habla de un pequeño receptor que conectado a un aparato de televisión permitiría jugar a varias modalidades de juego diferente (juegos de cartas, deportes, estrategia, etc…) : “Cuando llegué a la oficina en New Hampshire empecé a transcribir esas notas perfilando la idea de jugar a juegos en cualquier TV. (…) Mi idea entonces era desarrollar una pequeña caja de juegos que hiciera las cosas fáciles y que no costara más de 25 dólares”.Para el mes de octubre ya tiene listo su primer juego, “Chase Game”, en el que un punto de la pantalla representando al gato debía perseguir al punto que representaba al ratón hasta alcanzarlo. Era el 20 de octubre de 1966 y había nacido el videojuego tal y como lo conocemos a día de ho, por este hecho y por haber sido el padre de la “Brown Box es que fue reconocido mundialmente a partir de ese momento.

Durante los meses siguientes y con un capital inicial de 2000 $, Baer empieza a poner en marcha una división de desarrollo de Juegos de TV. En 1967 junto a Bill Harrison consigue reconvertir un rifle de juguete en el primer periférico de la historia, creando un muy elemental juego de disparos. El nuevo descubrimiento encantó al director de I+D Herb Campman, quien les otorgó $8.000 más de capital para perfeccionar su dispositivo. Los resultados no se hacen esperar: a finales de 1967 entra en juego un tercer punto además de los dos controlados por los jugadores. Ese punto controlado por la computadora, se empieza a usar como pelota en juegos deportivos, resultando en juegos de ping-pong (Para los que se usaba fondo verde), hockey (con fondo azul), además de los ya clásicos de persecución y de disparos con el rifle, el cual ya contaba con una segunda versión mucho más precisa.

En 1968 se intenta una primera comercialización a través de la industria del Cable, que debía proporcionar los fondos estáticos sobre los que interactuaría el jugador a través de la “Brown Box” (nombre provisional del prototipo). Con un acuerdo ya casi cerrado con TelePrompTer, éste se ve cancelado en el último momento por la crisis que atraviesan las operadoras de cable a finales de los 60. Tras éste primer intento fallido, se cambia de objetivo y se pasa a negociar con los fabricantes de televisores: RCA son los primeros en mostrarse interesados, pero las negociaciones fallan de nuevo en el último suspiro y finalmente es Magnavox quien invierte en el proyecto. Fue así que en 1971, fue licenciada a Magnavox, y tras cambiar el nombre de la consola a Magnavox Odyssey, ésta fue lanzada al público un año después. En otoño de 1971 ya se dispone del primer prototipo, con algunas modificaciones respecto a la “Brown Box” original: los juegos en memoria se sustituyen por tarjetas programadas, y los fondos de color son reemplazados por cartulinas plásticas que se sobreponen a la pantalla. En 1972 sale a la calle la primera consola: La Magnavox Odyssey ITL200 a un precio de 100$. Es el punto de partida de la primera época del videojuego doméstico. Años más tarde Baer seguiría innovando al diseñar el Simon, uno de los juguetes más populares de todos los tiempos. Por un tiempo fue la línea más rentable de Sanders, a pesar de que muchas personas de la empresa menospreciaron el desarrollo del juego.

Baer creó la primera pistola de luz para uso doméstico en televisión, siendo vendida con un paquete de expansión del juego para el Odyssey, conjuntamente conocido como la Galería de tiro. La misma pistola de luz fue el primer periférico de una videoconsola.

Otro invento suyo es Simón, un juego electrónico de patrones que fue muy popular en los últimos años de la década de 1970 y principios de la de 1980.
Desde 1983, se asoció con Bob Pelovitz de Soluciones de Tecnología de MicroPROS, y juntos han inventado y comercializado ideas de juguetes y juegos. En el año de 2006, Baer donó todos sus prototipos hardware y documentos a Smithsonian.

La vida de Ralph Baer de una manera u otra ha influenciado al mundo entero, gracias a su visión de crear a su manera los Video Juegos caseros en una época generacional que contra todo pronóstico tangible, logra romper esa barrera que divide la imaginación de la locura y la realidad. Es una frontera en la que muy pocos seres humanos han logrado llegar, personas como Steve Jobs, John Carmack o Henry Ford por mencionar algunos ejemplos. La creación de la Brown Box fue el inicio de toda una revolución que ha llegado hasta nuestros días y que de seguro tiene uno de los futuros más prometedores que puede llegar a imaginar cualquier persona que disfrute del arte, de la música de la tecnología y de la cultura en general, pues gracias a Ralph Baer la industria del entretenimiento se reinvento una vez más y con ello trajo el bien a millones de personas alrededor del mundo de las pasadas, presente y futuras generaciones.

Ralph Baer fallece el 6 de diciembre de 2014 en Manchester, USA.

Ralph Baer an engineer for Sanders Associates, Inc., of Nashua, New Hampshire, watches his TV hockey game in this double exposure, February 3, 1977. Baer is responsible for millions of Americans frantically twisting knobs of frustration to move paddles of light in pursuit of targets of futility across their TV screens. (AP Photo)
Ralph Baer an engineer for Sanders Associates, Inc., of Nashua, New Hampshire, watches his TV hockey game in this double exposure, February 3, 1977. Baer is responsible for millions of Americans frantically twisting knobs of frustration to move paddles of light in pursuit of targets of futility across their TV screens. (AP Photo)

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